Un barrio con mucho turista y mucho vecino
Alrededor del templo conviven vecinos de toda la vida con muchos apartamentos turísticos. Eso se nota en las urgencias: además de las llaves olvidadas dentro de siempre, recibimos avisos de huéspedes que llegan de madrugada y la caja de llaves no abre, o de cerraduras electrónicas que se han quedado sin batería.
Para abrir un piso turístico necesitamos confirmar con el propietario o la empresa gestora que la persona puede entrar. Lo hacemos por teléfono mientras vamos de camino, para no perder tiempo.