Puertas antiguas de la Vila de Gràcia
Gràcia conserva muchas casas de dos y tres plantas y fincas de finales del siglo XIX con puertas de madera maciza. Muchas siguen teniendo cerraduras de embutir de palancas, con llave de paletón grande, que no se abren igual que un bombín moderno. Hay que conocer el mecanismo y llevar ganzúas específicas para no dañar una puerta que muchas veces tiene más de cien años.
En las reformas recientes, en cambio, es habitual encontrar puertas blindadas con bombines antibumping. En una misma calle podemos pasar de una cerradura centenaria a una de alta seguridad, por eso te preguntamos qué puerta tienes antes de salir.